
El problema invisible
Dormir de lado crea dos espacios que tu cuerpo intenta compensar.
Uno queda bajo el cuello y otro entre las rodillas. Cuando no reciben apoyo, la cabeza y la pelvis pueden perder su posición natural durante la noche.
Continuidad postural
Tu cuerpo descansa mejor cuando no tiene que compensar toda la noche.
Si la cabeza o la pelvis pierden apoyo, el resto del cuerpo intenta adaptarse. Trabajar ambas zonas al mismo tiempo ayuda a construir una posición más continua desde el cuello hasta las caderas.
La zona superior e inferior trabajan como partes de una misma postura.
El objetivo es reducir reajustes causados por espacios sin soporte.
Respuesta viscoelástica
No se hunde sin control. Responde a la carga.
A diferencia de un relleno suelto, el núcleo memory foam modifica su forma únicamente donde recibe peso y mantiene soporte en el resto de la superficie.
La altura sí importa
Elige el perfil que rellene el espacio sin inclinar el cuello.
El ancho de los hombros y la postura cambian de una persona a otra. Gira la almohada y prueba ambos bordes hasta sentir cabeza, cuello y espalda en una línea cómoda y natural.
La posición correcta debe sentirse estable y cómoda, nunca forzada.
Por qué la separación importa
La rodilla superior no debería arrastrar la cadera.
Cuando una pierna cae sobre la otra, la pelvis puede girar hacia delante. El cojín conserva una separación suave entre ambas rodillas para ofrecer una base más estable al dormir de lado.
Cuidado cotidiano
La higiene también forma parte de un buen descanso.
La funda removible facilita la limpieza de la superficie que está en contacto con el cuerpo, mientras el núcleo puede ventilarse por separado.
No laves el núcleo de espuma salvo que la etiqueta del producto indique expresamente que puede hacerse.
Descanso diseñado con intención
Menos improvisación. Más soporte.
Un sistema ergonómico que utiliza la forma y la respuesta viscoelástica para acompañar tu postura durante la noche.